La Metodología de Juego Libre y Estructurado en la Evaluación Forense Infantil: Valor Diagnóstico, Trayectoria de Desarrollo y Evidencia Científica
- IselaAltamirano Construyendo Alternativas

- hace 2 días
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Por: Mtra. Isela Altamirano
Psicóloga Clínico-Forense y Perito Oficial
Evaluar a niñas y niños de corta edad (de 2 a 7 años) en el marco de juicios de guarda, custodia, régimen de convivencias o en la exploración de violencia intrafamiliar representa uno de los mayores desafíos metodológicos para el perito en psicología forense.
A diferencia de los adultos, un niño pequeño no cuenta con la madurez neurobiológica, el vocabulario ni las funciones ejecutivas necesarias para sostener un interrogatorio verbal estructurado. Intentar someter a un infante a una entrevista tradicional no solo resulta ineficaz, sino que contraviene los principios básicos de la psicología del desarrollo y vulnera su valor fundamental a ser escuchado.
En este escenario, la metodología de juego libre y la observación clínica estructurada mediada por el juego se constituyen como la herramienta técnica por excelencia. Sin embargo, en el ámbito jurídico persisten severos prejuicios y mitos sobre su valor probatorio pues aún no se tiene una mirada centrada en el niño sino adultocéntrica un desafío que poco a poco se va enfrentando.
A continuación, te cuento las razones que desde la trayectoria del desarrollo infantil se justifica y entiende su uso, su aplicación para contrastar hipótesis de violencia, los mitos más comunes en el foro judicial y algunos de los protocolos científicos que la respaldan.

1. Necesidades de Desarrollo: El Juego como Lenguaje Natural del Niño
Para comprender la necesidad del juego en el peritaje forense, es indispensable acudir a la psicología evolutiva y a las neurociencias (Piaget, Vygotsky, Siegel):
Capacidad Lingüística y Abstracta en Construcción: En la primera infancia (etapa preoperacional), el pensamiento del niño es eminentemente concreto, egocéntrico y ligado al presente inmediato. La capacidad de abstraer, cronologizar eventos en una línea del tiempo o nombrar emociones complejas mediante el lenguaje verbal aún está en formación.
Procesamiento Afectivo a Través de la Acción: El juego es la vía principal mediante la cual la psique infantil procesa sus experiencias cotidianas, expresa conflictos afectivos, recrea esquemas de relación y proyecta su mundo interno de manera no defensiva.
Adecuación al Nivel de Desarrollo: Evaluar científicamente a un niño implica adaptar la herramienta al evaluado, no forzar al evaluado a adaptarse a una herramienta inadecuada. Exigir un relato verbal abstracto a un menor de 5 años genera frustración, mutismo o respuestas inducidas por el sesgo de la pregunta.
2. Aplicación Forense: Guarda, Custodia e Hipótesis de Violencia Intrafamiliar
En el ámbito penal y familiar, el juego no se utiliza para "entretener" al menor, sino como una técnica de observación sistematizada orientada a la verificación de hipótesis periciales específicas:
A. En Juicios de Guarda, Custodia y Dinámica Vincular
Evaluación del Apego: Mediante la observación del juego libre conjunto y estructurado (padre-hijo / madre-hijo) se registran indicadores conductuales objetivos: sintonía afectiva, capacidad de respuesta del progenitor a las señales del niño, búsqueda de refugio o evitación, y estilo de regulación emocional.
Lugar del Niño en la Dinámica Familiar: Permite observar cómo el infante representa la estructura familiar, sus figuras de seguridad y los roles percibidos dentro del sistema.
B. En la Exploración de la Hipótesis de Violencia Intrafamiliar
Externalización de Patrones Afectivos y Relacionales: Niños expuestos a violencia intrafamiliar o maltrato suelen desplegar en el juego libre temáticas de hipervigilancia, agresividad desorganizada, roles de victimización-victimario, o inhibición extrema ante ciertos objetos o figuras parentales.
Observación de Indicadores Conductuales y Somáticos: La metodología permite registrar indicadores no verbales (sobresalto, cambios abruptos en el tono de afecto, conductas de congelamiento o disociativas) cuando el juego roza temáticas conflictivas relacionadas con el hogar.
No Directividad para Evitar Contaminación: Al utilizar el juego libre no dirigido, es el propio niño quien introduce las temáticas de forma espontánea, disminuyendo radicalmente el riesgo de sugestión o inducción por parte del evaluador.

3. Desmontando Mitos en el Ámbito Judicial sobre el Uso del Juego
En el foro jurídico, abogados litigantes y juzgadores ajenos a la ciencia de la conducta suelen desestimar las sesiones de juego argumentando falta de rigor. Es necesario aclarar los principales mitos:
Mito 1: "El juego es solo entretenimiento y carece de rigor científico"
Realidad: La sesión de juego forense no es un "recreo libre". Es una técnica de recolección de datos sistemática. El perito categoriza conductas, registros de interacción, latencia de respuestas, elecciones de objetos y temáticas recurrentes mediante guías de observación validadas.
Mito 2: "Cualquier juego con juguetes 'violentos' prueba que el niño sufre maltrato"
Realidad: Un evento aislado en el juego no constituye prueba de nada. La evaluación forense requiere triangulación. Un tema en el juego adquiere significación pericial únicamente si es recurrente, desproporcionado respecto al nivel evolutivo, no aprendido por medios audiovisuales y consistente con los hallazgos en la psicometría de los padres, entrevistas y expediente.
Mito 3: "El juego induce respuestas falsas o contamina el testimonio del menor"
Realidad: El juego libre es precisamente la metodología menos inductiva disponible. A diferencia de un interrogatorio verbal donde una pregunta sesgada puede alterar la respuesta del niño, en el juego libre no dirigido el perito no sugiere personajes, escenarios ni desenlaces; actúa como un observador neutral y facilitador del espacio.
Mito 4: "Una prueba psicométrica escrita es más objetiva que observar al niño jugar"
Realidad: Aplicar cuestionarios o pruebas psicométricas estandarizadas para adultos o niños mayores a un preescolar invalida el resultado por falta de validez de constructo. La observación sistematizada del comportamiento es la técnica de mayor validez ecológica en la infancia temprana.

4. Protocolos y Literatura Científica que Validan la Metodología
La validez del juego y la observación adaptada al desarrollo en la evaluación forense infantil está ampliamente documentada en la literatura científica internacional y en guías de actuación pericial te cuento sobre alguanas de estas:
Protocolo NICHD (National Institute of Child Health and Human Development):
Aunque es un protocolo de entrevista verbal para investigación de abuso, la evidencia que lo sustenta (Lamb, Orbach, Sternberg, Esplin et al.) subraya que en preescolares la fase de rapport y la exploración debe respetar el nivel cognoscitivo y el uso de materiales de apoyo neutros no sugestivos para facilitar la comunicación no verbal.
Kuehnle, K. & Connell, M. (2009) / Kuehnle, K. (1996) — Evaluating Children in Custody and Abuse Cases:
Referencia obligada en la evaluación forense infantil. Establece que en niños menores de 6 años la observación del juego estructurado y no estructurado, junto con la observación de la interacción padres-hijos, constituye el núcleo técnico primario de la evaluación pericial.
Saywitz, K. J., & Camparo, L. B. (2014) — Interviewing Children in Forensically Relevant Contexts:
Sus investigaciones científicas demuestran que ajustar la evaluación a las capacidades evolutivas del niño mediante tareas lúdicas y adaptadas reduce la ansiedad del menor y mejora la precisión de la información clínica y afectiva obtenida.
Green, A. H. (1986 / 1991) — Clinical and Forensic Evaluation of Child Abuse:
Pionero en la descripción del uso del juego libre exploratorio para identificar indicadores sintomáticos de trauma, violencia intrafamiliar y trastorno de estrés postraumático en preescolares
Directrices de la American Psychological Association (APA) para Evaluaciones de Guarda y Custodia (2010):
Las guías de la APA señalan expresamente que los evaluadores forenses deben utilizar métodos de evaluación acordes con la edad, la etapa del desarrollo y el nivel de funcionamiento del niño, reconociendo la observación directa del comportamiento y el juego como métodos válidos y necesarios.

Conclusión: Rigor Metodológico al Servicio de la Infancia
Presentar o defender en juicio oral la metodología de juego libre no es improvisar; es ejercer la psicología forense desde el rigor científico, el respeto a la neurobiología del desarrollo y la protección irrestricta del Interés Superior de la Niñez. Sin embargo que exista una buena pericial no es garantía de que el equipolegal sepa utilizar dicha herramienta a su favor ya que , muchas veces por desconocer o por no tener un experto en psicología clínica en su equipo de asesoramiento no saben diseñar el interrogatorio/contrainterrogatorio correspondiente lo que causa que la prueba pueda debilitarse.
El juego libre adecuadamente registrado, categorizado e integrado en una matriz de triangulación pericial ofrece al juez una ventana transparente y científicamente fundada hacia el mundo emocional del menor, permitiendo tomar decisiones de custodia o protección alejadas de la especulación y sustentadas en la ciencia.
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